¿Por qué tu salud no es una fórmula matemática?
Vivimos en la era de la cuantificación. Nos encanta medirlo todo: contamos los pasos diarios con el reloj inteligente, registramos las calorías en una aplicación móvil, medimos las horas de sueño profundo y calculamos los gramos de proteína que ponemos en el plato.




