Cómo desengancharte del azúcar refinado: 4 estrategias para limpiar tu paladar
Empieza como un pequeño antojo a media tarde o justo después de cenar. Sientes que necesitas «algo dulce» para cerrar la comida o para darte un extra de energía. Intentas resistirte, pero el pensamiento no desaparece hasta que muerdes esa galleta, ese trozo de chocolate o ese alimento ultraprocesado. En segundos, experimentas alivio… pero poco después, llega el bajón de energía y la culpa.









