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Coach Dr. Apollinaire Health Coach

Psiconutrición I Detectar tu ansiedad por la comida

¿Piensas frecuentemente en comida aunque hayas comido hace poco? ¿Sientes que determinados alimentos te llaman especialmente cuando estás nervioso, cansado o preocupado? ¿Empiezas a comer y tienes dificultades para detenerte?

Muchas personas describen estas experiencias como ansiedad por la comida.

Sin embargo, antes de intentar controlarla, es importante comprender qué está ocurriendo. No todo deseo intenso de comer significa ansiedad y no toda ansiedad produce la misma respuesta alimentaria.

Desde la psiconutrición, podemos aprender a observar la relación entre pensamientos, emociones, hambre y conducta alimentaria para identificar mejor nuestros patrones.

1. Aprende a reconocer cuándo aparece tu ansiedad por comer

La primera pregunta no debería ser:

¿Cómo consigo dejar de comer?

Antes conviene preguntarte:

¿Qué ocurre justo antes de que aparezcan mis ganas de comer?

Observa algunos posibles patrones.

¿Te ocurre principalmente por la tarde o por la noche?

¿Aparece después de un día estresante?

¿Comes cuando estás preocupado?

¿Necesitas picotear mientras trabajas?

¿Buscas especialmente alimentos dulces, salados o muy palatables?

¿Sientes urgencia por comer?

¿Comes rápidamente?

¿Te resulta difícil pensar en otra cosa hasta que comes?

¿Después de comer aparece culpabilidad?

También es importante observar cómo has comido durante el resto del día. En ocasiones, lo que interpretamos como ansiedad puede coexistir con hambre fisiológica real después de haber restringido demasiado la alimentación o haber pasado muchas horas sin comer.

Por eso detectar el problema requiere observar el contexto completo.

2. Descubre qué estás buscando realmente cuando buscas comida

Una vez identificado el momento, podemos profundizar.

Cuando aparece ese impulso por comer, pregúntate:

¿Qué necesito ahora mismo?

La respuesta puede ser comida. Si tienes hambre, comer es una respuesta normal.

Pero otras veces puedes descubrir necesidades diferentes.

Estoy agotado.

Necesito desconectar.

Estoy aburrido.

Estoy preocupado.

Necesito una recompensa.

He tenido un conflicto.

Llevo todo el día controlando demasiado lo que como.

Esta observación permite empezar a diferenciar entre hambre física, deseo de comer y alimentación emocional.

No se trata de prohibirte automáticamente el alimento. Se trata de crear unos segundos de conciencia entre lo que sientes y lo que haces.

Puedes comenzar con cuatro preguntas sencillas:

¿Qué estoy sintiendo?

¿Qué estoy pensando?

¿Tengo hambre física?

¿Qué necesito realmente en este momento?

Cuanto mejor reconozcas tus patrones, más posibilidades tendrás de desarrollar respuestas diferentes.

Conclusión

La ansiedad por la comida no se resuelve necesariamente imponiéndote más prohibiciones. Ciertas prohibiciones son ansiogénas.

En algunas personas, aumentar continuamente las restricciones puede hacer todavía más conflictiva su relación con determinados alimentos.

El primer paso es detectar cuándo aparece, qué la precede y qué función está cumpliendo la comida en ese momento.

Comprender no significa justificar todo lo que haces. Significa disponer de información para poder cambiarlo.

Y cuando aprendes a observar tu comportamiento sin convertir inmediatamente cada episodio en un fracaso, puedes empezar a construir una relación diferente con la alimentación.

¿Sientes que la ansiedad está controlando parte de tu alimentación?

Soy el Coach Dr. Apollinaire Dschoutezo.

Desde la psiconutrición y el coaching de salud, podemos trabajar juntos para identificar tus patrones alimentarios, comprender qué situaciones desencadenan determinadas conductas y desarrollar estrategias adaptadas a tu situación personal.

No empieces preguntándote únicamente cómo dejar de comer. Empieza comprendiendo por qué necesitas comer en esos momentos.

Conóceme y empieza a trabajar conmigo

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