¿Alguna vez has comido algo que te apetecía y, pocos minutos después, has empezado a sentirte culpable?
“Esto no debería haberlo comido.”
“Mañana tendré que compensarlo.”
“He estropeado todo lo que estaba haciendo.”
La culpa relacionada con la comida puede transformar algo cotidiano como comer en una fuente constante de preocupación. Cuando divides continuamente los alimentos entre “buenos” y “malos”, puedes terminar valorando también tu comportamiento de la misma manera.
Desde el coaching nutricional, podemos trabajar para construir una relación con la alimentación más consciente, flexible y adaptada a tus necesidades.
Comer un alimento no te convierte en una persona que come mal
Tu alimentación no puede valorarse adecuadamente por una comida, un postre o un día determinado.
Lo importante es el conjunto de tus hábitos.
Sin embargo, cuando llevas mucho tiempo realizando dietas restrictivas, puedes desarrollar reglas muy rígidas alrededor de la comida.
“No puedo comer pan.”
“El chocolate engorda.”
“Si como esto, tendré que cenar menos.”
“Hoy me he saltado la dieta, así que ya da igual.”
Estas ideas pueden favorecer un ciclo de restricción, deseo, consumo y culpabilidad.
El problema deja entonces de ser únicamente lo que comes. También empieza a importar cómo piensas sobre lo que comes.
Aprender a observar esos pensamientos es una parte importante del cambio.
Puedes aprender a comer sin convertir cada decisión en un juicio
Comer sin culpa no significa comer cualquier cosa, en cualquier cantidad y en cualquier momento.
Significa desarrollar una relación diferente con tus decisiones alimentarias.
Puedes aprender a preguntarte:
¿Tengo hambre?
¿Qué me apetece realmente?
¿Estoy satisfecho?
¿Estoy comiendo porque tengo hambre o porque necesito desconectar?
¿Estoy disfrutando de este alimento o lo estoy comiendo rápidamente porque pienso que mañana volverá a estar prohibido?
Desde el coaching nutricional y la psiconutrición, podemos trabajar sobre tus hábitos, pensamientos, objetivos, dificultades y situaciones que condicionan tu manera de comer.
El objetivo no es conseguir una alimentación perfecta.
Es ayudarte a construir una alimentación que puedas mantener sin vivir permanentemente entre el control y la culpabilidad.
Conclusión
La comida no debería convertirse cada día en un examen que puedes aprobar o suspender.
Puedes cuidar tu alimentación, tener objetivos nutricionales y querer mejorar tu salud sin sentir que debes castigarte cada vez que comes algo diferente de lo previsto.
Comer mejor también significa aprender a relacionarte mejor con la comida.
Y quizá el cambio que necesitas no sea empezar otra dieta, sino comprender por qué has terminado sintiéndote culpable por comer.
¿Quieres mejorar tu relación con la alimentación?
Soy el Coach Dr. Apollinaire Dschoutezo.
Si sientes que vives entre dietas, restricciones, preocupación por determinados alimentos y sentimientos de culpa, podemos trabajar juntos para analizar tu situación y construir cambios más personalizados.
No necesitas perseguir una alimentación perfecta. Necesitas encontrar una manera de alimentarte que puedas integrar en tu vida.
Conóceme y empieza a trabajar conmigo

Experto Univ. en Coaching e Inteligencia Emocional.
Experto Univ. en Coaching de salud
Certificado en Coaching de Salud (Univ. Complutense).
Formacion Profesional en Coaching Educativo y Mentorat.
Dr. Medicina Alternativa.


