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Coach Dr. Apollinaire Health Coach

Psiconutrición I Entender tu historia con la alimentación

Tu manera de comer no empezó hoy

Cuando piensas en mejorar tu alimentación, probablemente lo primero que te viene a la mente es cambiar determinados alimentos, comer más sano, controlar las cantidades, perder peso o abandonar algunos hábitos que sabes que no te benefician.

Pero hay una pregunta anterior que puede ser mucho más importante:

¿Alguna vez has intentado entender tu propia historia con la alimentación?

Tu manera de comer no apareció de repente. Se ha ido construyendo a lo largo de los años mediante experiencias, aprendizajes familiares, emociones, horarios, costumbres, relaciones sociales, etapas de estrés, preocupaciones por el peso, intentos de hacer dieta y mensajes recibidos sobre tu cuerpo.

Por eso, desde la psiconutrición, no solamente interesa saber qué comes. También interesa comprender por qué comes de determinada manera, qué significado tiene la comida para ti y qué factores personales influyen en tus decisiones alimentarias.

Quizá sabes perfectamente qué alimentos te convendría consumir con mayor frecuencia. Quizá has leído mucho sobre nutrición. Incluso es posible que hayas realizado varias dietas.

Sin embargo, continúas repitiendo determinadas conductas.

Comes demasiado rápido.

Picoteas cuando llegas cansado a casa.

Buscas determinados alimentos cuando estás preocupado.

Empiezas una dieta y la abandonas.

Intentas controlarte durante varios días y después comes mucho más.

Sientes culpabilidad después de comer ciertos alimentos.

Comes sin tener claro si realmente tienes hambre.

O simplemente tienes la sensación de que tu relación con la comida podría ser mucho más tranquila y equilibrada.

Comprender tu historia alimentaria puede ayudarte a descubrir elementos de tu conducta que hasta ahora habían permanecido ocultos.

Tu relación con la comida empezó mucho antes de tu primera dieta

Piensa durante unos instantes en cómo se comía en tu casa cuando eras pequeño.

¿Había que terminar obligatoriamente todo lo que había en el plato?

¿La comida se utilizaba como premio?

¿Existían alimentos reservados para celebraciones?

¿Escuchabas comentarios relacionados con el peso?

¿Algún familiar estaba permanentemente haciendo dieta?

¿Se hablaba de determinados alimentos como buenos y otros como malos?

¿Te obligaban a comer aunque ya estuvieras satisfecho?

¿Recibías dulces como recompensa cuando te portabas bien?

Todas estas experiencias pueden participar en la construcción de nuestros hábitos alimentarios.

Durante la infancia no aprendemos solamente qué alimentos se comen. También aprendemos cuándo se come, cuánto se come, qué alimentos representan placer, cuáles generan rechazo, cómo se celebran determinados acontecimientos y qué importancia tiene la comida dentro de la familia.

Después llegan nuevas influencias.

La adolescencia, los amigos, los comentarios sobre nuestro cuerpo, la publicidad, las redes sociales, las primeras dietas, las relaciones sentimentales, el trabajo, los cambios familiares y diferentes experiencias vitales continúan modificando nuestra relación con la alimentación.

Por eso tu comportamiento actual alrededor de la comida tiene una historia.

Conocerla puede ayudarte a comprenderte mejor.

Detrás de algunos hábitos alimentarios puede haber mucho más que hambre

Una de las preguntas que trabajo con mis clientes es aparentemente sencilla:

¿Por qué estás comiendo en este momento?

La respuesta parece evidente.

Porque tengo hambre.

Pero no siempre es así.

Podemos comer porque tenemos hambre fisiológica, pero también porque estamos cansados, aburridos, preocupados, frustrados o porque necesitamos desconectar después de un día difícil.

También podemos comer porque hay comida disponible, porque otra persona está comiendo, porque es una determinada hora o simplemente porque hemos desarrollado una rutina que repetimos automáticamente.

Aquí aparece uno de los conceptos más conocidos dentro de la psiconutrición: la alimentación emocional.

Esto no significa que cada vez que comes sin hambre exista un problema psicológico. La conducta alimentaria humana es mucho más compleja.

Lo importante es empezar a identificar patrones.

Por ejemplo:

“Cuando estoy estresado, como más rápido.”

“Cuando llego agotado por la noche, necesito comer algo mientras descanso.”

“Cuando estoy solo, mi alimentación cambia.”

“Después de varios días controlando mucho mi comida, termino comiendo más.”

Estas observaciones aportan mucha más información que decir simplemente:

“Como mal.”

Cuando empiezas a observar tus patrones sin juzgarte inmediatamente, puedes comenzar a comprender qué está ocurriendo realmente.

Ese es uno de los grandes objetivos del trabajo sobre la relación entre emociones y alimentación.

Para cambiar tu alimentación, quizá necesites comprender primero qué estás intentando cambiar

Muchas personas saben bastante bien qué deberían comer.

El verdadero problema aparece cuando intentan llevarlo a la práctica durante semanas, meses y años. Aquí encontramos una diferencia fundamental entre información nutricional y cambio de conducta. Saber que deberías comer de determinada manera no significa necesariamente que puedas hacerlo todos los días.

Tu comportamiento también está condicionado por tus horarios, trabajo, descanso, organización, estrés, entorno familiar, disponibilidad de alimentos, creencias, experiencias anteriores y hábitos adquiridos.

Por eso, antes de empezar otra dieta, puede resultar interesante preguntarte:

¿Qué quiero cambiar realmente de mi alimentación?

Quizá quieres perder peso.

Pero quizá también quieres dejar de pensar constantemente en comida.

Quieres aprender a reconocer mejor tu hambre.

Quieres organizar tus comidas.

Quieres dejar de comer automáticamente.

Quieres mejorar tu relación con determinados alimentos.

Quieres comprender por qué abandonas continuamente los cambios que empiezas.

Quieres aprender a cuidarte sin vivir permanentemente bajo restricciones.

O quieres conseguir que tu alimentación se adapte mejor a la vida que realmente tienes.

La psiconutrición y el coaching de salud permiten trabajar precisamente sobre esta dimensión más personal del cambio.

No se trata solamente de preguntarnos:

¿Qué comes?

También podemos preguntarnos:

¿Cómo comes?

¿Cuándo comes?

¿Qué ocurre antes de comer?

¿Qué piensas sobre determinados alimentos?

¿Qué dificultades encuentras cuando intentas cambiar?

¿Qué situaciones te hacen abandonar tus objetivos?

¿Qué relación existe entre tu alimentación y tu estilo de vida?

Cuando empiezas a responder estas preguntas, tu alimentación deja de ser simplemente una lista de alimentos.

Empiezas a comprender tu propia conducta alimentaria.

No necesitas conocer otra dieta, necesitas conocerte mejor

Durante años puedes intentar modificar tu alimentación actuando únicamente sobre lo que tienes dentro del plato.

Pero quizá ha llegado el momento de mirar también a la persona que está delante del plato.

Tú.

Tu historia.

Tus hábitos.

Tus emociones.

Tus horarios.

Tus pensamientos.

Tus experiencias.

Tus dificultades.

Tus objetivos.

Tu relación con tu cuerpo.

Y todo lo que has aprendido sobre la comida a lo largo de tu vida.

Comprender tu historia con la alimentación no significa vivir analizando cada cosa que comes.

Significa identificar aquellos elementos que pueden estar influyendo actualmente en tus decisiones y descubrir cuáles necesitas trabajar.

A veces, el cambio no empieza eliminando un alimento.

Empieza comprendiendo una conducta.

¿Quieres empezar a trabajar tu alimentación y tu salud de una manera más personalizada y profunda?

Soy el Coach Dr. Apollinaire Dschoutezo.

En mi trabajo de Health Coaching y psiconutrición, no me interesa solamente preguntarte qué comes. Trabajamos sobre la persona completa y sobre aquellos factores de tu vida que pueden estar relacionados con tus hábitos, tu alimentación y tus objetivos de bienestar.

Si has probado diferentes maneras de cambiar tu alimentación pero continúas encontrando las mismas dificultades, podemos empezar por algo diferente:

entender qué está pasando en tu caso particular.

Tu historia alimentaria es personal.

Por eso, el trabajo también debe serlo.

Conóceme y descubre cómo podemos empezar a trabajar juntos.

Conocer al Coach Dr. Apollinaire y empezar a trabajar conmigo

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