Psiconutrición I Cuando la ansiedad cambia tu alimentación
Quizá empiezas a picotear continuamente. Abres la nevera aunque sabes que acabas de comer. Sientes una necesidad intensa de tomar algo dulce. Comes deprisa. Te cuesta reconocer cuándo estás satisfecho. O, por el contrario, la ansiedad hace que pierdas temporalmente el apetito y prácticamente tengas que recordarte que debes comer.







