Probablemente ya sabes muchas cosas sobre alimentación. Sabes que deberías consumir más alimentos frescos, organizar mejor tus comidas, evitar ciertos excesos y mantener hábitos saludables.
Entonces, ¿por qué resulta tan difícil cambiar?
Porque saber qué comer y conseguir cambiar tu manera de comer son dos cosas diferentes.
El coaching nutricional trabaja precisamente sobre esa distancia entre lo que sabes y lo que realmente haces. No consiste solamente en decirte qué debes comer. Te ayuda a comprender tus hábitos, identificar obstáculos, establecer objetivos y convertir tus intenciones en cambios que puedas integrar en tu vida cotidiana.
1. Te ayuda a comprender por qué comes como comes
Antes de intentar cambiar tu alimentación, necesitamos comprenderla.
¿Por qué comes rápidamente?
¿Por qué picoteas por la noche?
¿Por qué abandonas una alimentación saludable después de algunas semanas?
¿Por qué determinados alimentos te resultan difíciles de controlar?
¿Qué ocurre cuando estás estresado?
¿Cómo cambia tu alimentación durante los fines de semana?
¿Qué influencia tienen tu trabajo, familia, horarios, sueño y emociones?
Desde el coaching nutricional, estas preguntas permiten mirar más allá del alimento.
Quizá tu principal dificultad no sea desconocer qué deberías comer. Puede ser la falta de organización, el cansancio, los horarios, el estrés, determinadas creencias sobre la alimentación o unos objetivos demasiado exigentes.
Cuando identificas el verdadero obstáculo, puedes empezar a trabajar sobre él.
2. Te ayuda a convertir tus objetivos en cambios reales
Decir “quiero comer mejor” es una intención.
Necesitamos convertirla en acciones.
¿Qué vas a cambiar primero?
¿Cómo vas a organizar tus comidas?
¿Qué puedes hacer cuando tienes poco tiempo?
¿Cómo responderás cuando aparezca un día difícil?
¿Qué hábito puedes mantener durante las próximas semanas?
¿Qué harás si un día no cumples lo previsto?
El coaching nutricional te ayuda a establecer objetivos realistas, observar tus progresos y reajustar aquello que no está funcionando.
No buscamos una alimentación perfecta.
Buscamos una alimentación que puedas integrar en tu trabajo, tus horarios, tu familia, tus preferencias y tu realidad.
Porque cambiar durante cinco días puede ser relativamente fácil.
El verdadero desafío es conseguir que los nuevos hábitos formen parte de tu vida.
Conclusión
El coaching nutricional no pretende llenarte de reglas sobre lo que puedes y no puedes comer.
Te ayuda a comprender tu comportamiento alimentario y a participar activamente en tu propio cambio.
Comprender. Decidir. Actuar. Observar. Reajustar. Mantener.
Cambiar tu alimentación no consiste únicamente en conocer una dieta.
Consiste en aprender a transformar tus decisiones cotidianas.
¿Quieres cambiar tu alimentación de una manera más personalizada?
Soy el Coach Dr. Apollinaire Dschoutezo.
Podemos trabajar juntos para analizar tu alimentación, tus hábitos, tus dificultades y tus objetivos, y convertir aquello que quieres conseguir en acciones concretas adaptadas a tu vida.
No necesitas solamente saber qué deberías comer. Necesitas encontrar la manera de conseguir que el cambio funcione para ti.
Conóceme y empieza a trabajar conmigo

Experto Univ. en Coaching e Inteligencia Emocional.
Experto Univ. en Coaching de salud
Certificado en Coaching de Salud (Univ. Complutense).
Formacion Profesional en Coaching Educativo y Mentorat.
Dr. Medicina Alternativa.


